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EL DUELO: UNA POSICIÓN TRANSFORMADORA TENERIFE, 2 de Junio de 2004
Quiero dar la bienvenida a todas las personas, a estas segundas Jornadas de la Sociedad Española de Tanatología, denominadas El duelo: una posición transformadora, organizadas en colaboración con los Departamentos y Escuelas de Enfermería de la Comunidad Canaria. Se nos invita desde las Jornadas a Vivir una experiencia en la que no se ha escindido conocimiento y amor, alma y cuerpo, espíritu y materia, tiempo y eternidad, lo divino y lo humano, lo masculino y lo femenino, lo efímero y lo eterno,...; vivir la armonía en todas las polaridades de la existencia. Centrándonos en la presente edición en torno al mundo de la pérdida y el duelo, como una experiencia humana básica, desde sus múltiples facetas, difíciles en ocasiones de concretar. El Comité organizador y científico de las Jornadas, trabajan con el objeto de fomentar y defender dentro de su ámbito de actuación todo lo relacionado con la Tanatología, y en particular han querido aprovechar la presente edición para profundizar en los aspectos relativos a las pérdidas y el duelo, aspirando a sembrar esa semilla cuyo fruto es el que seamos capaces de analizar e integrar aspectos de nuestro mundo emocional y espiritual en la vida, la salud, la enfermedad y la muerte, desde el análisis de nuestras aptitudes y nuestro rol. Bien es cierto, que para ello hemos de trabajar y trabajarnos la verdadera naturaleza del hecho de comunicar, dar, recibir y sanar. Sabiendo que el recorrido ha de ser de dentro hacia fuera, desde nuestros sentimientos y la relación con los demás hacia aquellos que necesitan de nuestra ayuda. Aceptando y comprendiendo nuestras pérdidas en el pasado nos volvemos más comprensivos y tolerantes en los distintos niveles, decidimos no huir. Olvidar nuestro pasado nos volvería extraños a nosotros mismos y nuestro mayor enemigo, puesto que lo olvidado no puede ser curado. Por ello que debamos dar y darnos paciencia, compasión y cuidados, ya que nos ayudará a nosotros y a quienes nos rodean, a quienes mueren, sufren, tienen miedo y dolor. Nuestro encuentro con el otro, con el sufrimiento y el dolor humano se puede concebir como una lucha en pos de creencias que abran posibilidades, o en contra de creencias que restrinjan una implicación constructiva en la vida, tal como promulgan visiones tradicionalistas. Pero si concretamos que el ser humano construye significados, mediante logros interpretativos y lingüísticos, y que mediante el lenguaje avanza en la relación, articulado a través de las conversaciones mediante las que construimos posiciones subjetivas que expresadas a modo de voces en la dimensión temporal constituyen narrativas propias e identitarias estaremos más cerca de quienes nos rodean. Os invitamos pues, a debatir y analizar estos aspectos de la vida y el vivir, de la muerte y el morir, desde la ciudad de Tenerife, acompañados por maravillosos paisajes y el inmenso mar que nos rodea, de modo que nos envuelvan en la serenidad y la reflexión del vivir y el morir.
Alfonso Miguel García Hernández
PROGRAMA
COMITÉ ORGANIZADOR
SECRETARÍA TÉCNICA Y CIENTÍFICA
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